"¿Qué dios es como tú, que perdonas la falta y pasas por alto la rebeldía
del resto de tu herencia? El no mantiene su ira para siempre,
porque ama la fidelidad.
Tú arrojarás en lo más profundo del mar todos nuestros pecados.
Manifestarás tu lealtad a Jacob y tu fidelidad a Abraham,
como juraste a nuestros padres desde los tiempos remotos".
Salmo 103(102) 9-12.
"No acusa de manera inapelable
ni guarda rencor eternamente;
no nos trata según nuestros pecados
ni nos paga conforme a nuestras culpas.
Cuanto se alza el cielo sobre la tierra,
así de inmenso es su amor por los que lo temen;
cuanto dista el oriente del occidente,
así aparta de nosotros nuestros pecados".
La justicia de equidad implica la misma repartición de una medida semejante
para todos. Si al justicia es dar a cada quien lo suyo. No mas, no menos.
En Dios no es así: siempre nos da mas, y castiga menos:
colma más allá de toda medida a los que son dignos del bien.
y reduce la pena equitativa para los que son dignos de castigo .
Como un grano de arena no pesa tanto como el oro,
la justicia equitativa de Dios no pesa tanto como su compasión.
Como un puñado de arena que cae en el océano
son las faltas de todo ser humano en comparación
con la providencia y la piedad de Dios.
Así la compasión del Creador no puede ser vencida
por la malicia de las criaturas.
En esto conocemos que Dios nos ama,
en que estando todavía en nuestros pecados
Cristo murió por nosotros.
Destruye nuestras iniquidades,
las piso en el lagar de la cólera de Dios,
En esto conocemos que Dios nos ama,
en que estando todavía en nuestros pecados
Cristo murió por nosotros.
El volverá a compadecerse de nosotros
y pisoteará nuestras faltas.
Amamos a Dios porque nos dio su Santo Espíritu.
No por las obras, sino por la fe:
nos abandonamos, como Abraham
a las operaciones divinas.
Y ese abandono es confianza y amor de muchos quilates.
Y ese amor borra, desaparece la falta de amor con
que habíamos pecado abandonado a Dios y
se nos acredita como justicia.
Jesús va desglosando poco a poco el Amor
y la Misericordia del Padre.
¿Como recibe Dios al pecador?.
Nos lo dice Jesús en la Parábola del Hijo Prodigo.
Basta mirar al Padre del hijo prodigo para comprenderlo.
Lo recibe !como un padre a su hijo!.
Con los brazos abiertos. Con inmensa alegría:
Lo estaba esperando. Lo espero siempre. Lo perdono siempre.
Al verlo venir corre a su encuentro. No lo deja terminar de hablar.
Lo cubre de besos. Le pone el anillo de hijo.
El mejor vestido. Sandalias para sus pies,
mata el becerro gordo y hace una fiesta,
porque ese hijo suyo estaba perdido y a sido encontrado,
estaba muerto y ha vuelto a la vida.
¿Como trata Jesús a la Samaritana?.
La espera, le pide de beber, se da a conocer, se identifica, soporta su rebeldía,
la saca de su mentira, pero no se asusta de eso, le da la fe y se la sigue desarrollando.
Le ofrece una agua viva que no se agota.
Ella entiende que es un profeta.
Trata de desviar la conversación hacia un asunto doctrinal.
Jesús la cambia, finalmente ella se convierte en vehículo de su amor,
y de salvacion para su hermanos: ella ya no pudo y mas y corrió
a contarle a su coterraneos:
"Venga a ver a uno que me ha dicho todo lo que hecho en mi vida".
Después Jesús se queda con ellos unos días y todos reconocen que El
es el Salvador del mundo, ya no por lo que dijo la samaritana, sino por
lo que han visto y oído.
Otra forma de decirnos que Dios nos ama.
Cuando nos exige perdonar a nuestros semejantes, es porque El
nos ha perdonado.
El que ama perdona. Perdona porque ama.
Y no es optativo, si queremos el Reino tenemos que perdonar.
"Así hará mi Padre celestial con ustedes, si no perdonan de corazón a sus hermanos".
Pedirnos que perdonemos "setenta veces siete" es como decirnos
que así perdona Dios, que Dios nos ama sin medida,
que si se lo pedimos nos perdona siempre,
y que eso mismo tenemos que hacer nosotros.
Mateo 18,22 ... 35.
El Reino de los Cielos se parece a un rey que quiso arreglar las cuentas con sus servidores.
Comenzada la tarea, le presentaron a uno que debía diez mil talentos.
Como no podía pagar, el rey mandó que fuera vendido junto con su mujer, sus hijos y todo lo que tenía, para saldar la deuda.
El servidor se arrojó a sus pies, diciéndole: "Señor, dame un plazo y te pagaré todo".
El rey se compadeció, lo dejó ir y, además, le perdonó la deuda.
Al salir, este servidor encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, tomándolo del cuello hasta ahogarlo, le dijo: 'Págame lo que me debes'....
El otro se arrojó a sus pies y le suplicó: 'Dame un plazo y te pagaré la deuda'.
Pero él no quiso, sino que lo hizo poner en la cárcel hasta que pagara lo que debía.
Los demás servidores, al ver lo que había sucedido, se apenaron mucho y fueron a contarlo a su señor.
Este lo mandó llamar y le dijo: '¡Miserable! Me suplicaste, y te perdoné la deuda.
¿No debías también tú tener compasión de tu compañero, como yo me compadecí de tí?'.
E indignado, el rey lo entregó en manos de los verdugos hasta que pagara todo lo que debía.
Lo mismo hará también mi Padre celestial con ustedes, si no perdonan de corazón a sus hermanos".
Jesús nos enseña la Ley Evangélica.
Según la tradición cristiana, la Ley Antigua, ley santa, espiritual y buena
es todavía imperfecta.
A causa del pecado, que la ley no puede borrar, ésta sigue siendo
una ley de servidumbre...
La ley antigua es la primera etapa de la ley revelada.
Sus prescripciones morales están resumidas en los diez mandamientos
que constituyen el fundamento de la vocación de la persona humana, creada a imagen de Dios.
Prohíben lo que es contrario al amor de Dios y del prójimo y prescriben lo que le es esencial.
Es una preparación al evangelio. Como un pedagogo la primera ley indica lo que hay que hacer, pero no da por sí misma
la fuerza, la gracia del Espíritu, para ponerlo por obra.
La ley nueva es la gracia del Espíritu Santo concedida a los fieles por la fe en Cristo...
y, por él, se convierte en la ley interior de la caridad. La Ley Evangélica.
La ley nueva o Ley Evangélica
es la perfección aquí en la tierra, de la ley divina, natural y revelada.
Es obra de Cristo y del Espíritu Santo: Es obra de Cristo que se expresa
particularmente en el sermón de la montaña.
Es también obra del Espíritu Santo “...
Yo concluiré con el pueblo de Israel y de Judá una alianza nueva...
Pondré mis leyes en su mente y las escribiré
en su corazón; Yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo.” (Heb 8, 8-10)
La Ley Antigua y la Nueva son un todo, Dios fue instruyendo a su pueblo lentamente,
ninguna otra nación tuvo una Ley tan sabia y tan justa, pero el caso que el hicieron.
Jesús no vino a terminar la Ley, sino a continuarla. A llevarla a su plenitud.
También Jesús fue enseñando a sus Apóstoles hasta donde ya no pudieron retener mas,
y finalmente les mando permanecer en Jerusalen, esperar al Consolador, al Espíritu de Verdad "
que les recordara todo lo que Yo les he dicho y les enseñara todas las cosas".
Pero fue hasta que Jesús, con su muerte y resurrección compro para nosotros el DON
del Espíritu Santo cuando nació su Iglesia llena de vida y fuerza divina.
¿Que no podrás si tienes a Dios en tu corazón?.
Y nosotros seguimos siendo los mismos, le damos la espalda a Dios,
acostumbrados a nuestras faltas no necesitamos a Dios
y hasta rechazamos sus mandamientos.
Recibimos al Espíritu Santo el día de nuestro Bautismo
y no volvemos ni a acordarnos de El: No hay nada mas traicionero
que el corazón del hombre, y nada mas misericordioso que el Corazón de Dios.
El hombre sigue siendo el hombre y Dios sigue siendo Dios.
No lo invocamos, no le pedimos, no le damos gracias, no nos consagramos a El.
Pero Dio nos ama aun que no lo merezcamos:
Vendrá, y vendrá muy pronto, porque El así lo ha prometido,
vendrá el día en que el Santo Padre allá en Roma, consagrara el mundo al Espíritu Santo,
y vendrá El Reinado Universal del Espíritu Santo, El encenderá el fuego del amor
restaurando todas las cosas, y renovara la faz de la tierra por un milagro mayor que
la misma resurrección de Lázaro.
Llegara el Reinado del Espíritu Santo, primero en los sacerdotes santos
que volverán a hacer presente a Jesús en la tierra,
luego en las personas y en la naciones.
La venida del Reino de Dios es la derrota del reino de Satanás:
" si por el Espíritu de Dios yo expulso los demonios,
es que ha llegado a vosotros el Reino de Dios"
Por la Cruz de Cristo será establecido definitivamente
el Reino de Dios: «Dios reinó desde el madero de la Cruz».
A la primera llamada de Dios, Abrán salió para seguirle. No se hizo juez de la palabra que se le dirigió.
El hecho de estar ligado a su familia y a sus próximos, no lo retuvo, ni el amor a su país y a sus amigos,
ni ningún otro lazo humano. Sino que desde que oyó la palabra y supo que era de Dios,
la escuchó con simplicidad, su fe la consideró verdadera. Menospreciando todo lo demás
¡Considera, pues, oh discípulo, esta salida de Abrán, a fin de que la tuya se parezca a la suya!
En otro tiempo escogió sólo a Abraham; hoy nos pide a todos que imitemos a Abraham.
No retardes tu respuesta a la voz viviente de Cristo que te llama. En ese tiempo se dirigió sólo
a Abrán; hoy, a través de su Evangelio, llama a todos los que le quieren seguir, les invita a seguirle,
porque su llamada es para todos los hombres…
No fue bastante que Cristo padeció la cruz y la muerte; quiso ser pobre,
mendigo y desnudo, encarcelado (Mt 25,36) para que al menos ante esta realidad
te dejes conmover.
Tuve sed cuando estuve colgado en la cruz y sigo teniendo sed en los pobres
a fin de atraerte hacia mí para tu salvación”... El fue entregado por ti,
inmolado por ti, vive en la miseria por ti, quiere que la generosidad sea
una ventaja para ti, y aún así, tú no das nada.
“Si no me das nada para mis dolores, por lo menos ten piedad de mí en mi pobreza.
Si no me tienes piedad por mi pobreza, que mis enfermedades te ablanden,
mis cadenas te enternezcan. Si todo esto no te conmueve, muévate al menos
la insignificancia de mi petición.
No te pido nada costoso sino pan, un techo y unas palabras amistosas...
Yo podía alimentarme solo pero Quiero que me des de comer tú,
porque te amo ardientemente.
"Mi felicidad consiste en estar sentado en tu mesa.”
El camino de salvación. El de Pedro, el de Pablo, el de cualquier pecador.
La vergüenza es nuestra, lo propio de Dios es tener Misericordia y perdonar.
Pero, también tenemos los oídos del corazón y los ojos del alma
con los que podemos percibir a Dios. "para escuchar y creer":
"Les aseguro que el que escucha mi palabra y cree en aquel que me ha enviado,
tiene Vida eterna y no está sometido al juicio,
sino que ya ha pasado de la muerte a la Vida".
Ante toda la expectación de los judíos, me entrego a su causa y doy mi vida
por confesar su nombre.
Yo que encarcele a los cristianos y perseguí al Señor, anuncio su nombre a
los gentiles y paso por el, y por la predicación de su Evangelio,
tribulaciones y trabajos mayores que ningún otro .
Yo que viví desordenadamente sin tener en cuenta a Dios, renuncio a la
impiedad y a las pasiones mundanas, para empezar a vivir para Dios.
La conversión es el primer paso indispensable, el único camino del pecador
para llegar a Dios: Arrepentirse, convertirse, mortificarse, humillarse y volver los ojos
Cristo, descubrir en él la Bondad de Dios y el gran amor que tiene a los
hombres .
Y luego acercarse a Cristo, a Jesús siempre presente en su Iglesia, para encontrar
en el al hermano, al amigo, al guía, al maestro el salvador, acogerse a su
perdón y seguirlo.
El amor de Cristo nos apremia.
Porque el amor de Cristo nos apremia al pensar que, si uno murió por todos,
todos por tanto murieron.
Y murió por todos para que ya no vivan para si los que viven, sino para
aquel que murió y resucitó por ellos. Por tanto el que esta en Cristo, es
una nueva creación; pasó lo viejo, todo es nuevo.
A quien no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que viniéramos
a ser justicia de Dios en él.
Y todo proviene de Dios, que nos reconcilio consigo por Cristo y nos confío
el ministerio de la reconciliación. Somos pues embajadores de Cristo, como
si Dios exhortara por medio de nosotros. En nombre de Cristo os suplicamos:
¡ Reconciliaos con Dios!.
Os exhortamos a que no recibáis en vano la gracia de Dios. Pues dice el: En
el tiempo favorable te escuche y en el día de la salvación te ayude. Mirad
ahora el momento favorable; mirad ahora el día de la Salvación.
Sobresalid en Buenas Obras.
También nosotros estuvimos muchas veces alejados de Dios y entregados a
nuestras propias pasiones.
Cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador y su amor a los
hombres, el nos salvo según su misericordia por medio del baño de
regeneración y de renovación en el Espíritu Santo para que, justificados por
su gracia, fuésemos constituidos herederos, en esperanza, de vida eterna.
Porque se ha manifestado la gracia salvadora de Dios a todos los hombres,
que nos enseña a que renunciando a la impiedad y a las pasiones mundanas,
vivamos con sensatez, justicia y piedad en el siglo presente, aguardando la
feliz esperanza y la Manifestación de la gloriosa del gran Dios y Salvador
nuestro Jesucristo; el cual se entrego por nosotros a fin de rescatarnos de
toda iniquidad y purificar para si un pueblo que fuese suyo fervoroso en
buenas obras.
Volver al primer amor.
“ Los llamo por su nombre ”. Para estar con El, predicar el Evangelio,
Perdonar y Exorcizar en su nombre y para que fueran 12. Es decir grupo.
Iglesia. Comunidad de Salvación. Y solo en ella volverán a encontrar a Cristo,
como el incrédulo Tomas,
que ya se había apartado de los doce y borro su pecado confesando a Jesús
como su Dios y Señor: “Señor mío y Dios mío”.
Volver al primer amor no es solo confortarse con el recuerdo de aquel primer
día de encuentro con el Señor que nos llama: las primeras misiones, el primer
día en el seminario, el primer destino, las primeras obras realizadas con
gran entusiasmo y amor.
Es más, mucho más que eso: Es fijarnos mas en el don que en la respuesta.
Es reconocer plenamente que la llamada procede del Señor, que es el regalo
gratuito, irrevocable y de predilección del que Dios es sin arrepentimiento y
que aun cuando mil veces le hallamos negado, hoy vuelve a llamarnos a su
amor como en aquella vez primera en que respondimos entusiasmados, aun
si con el tiempo haya llegado a hacerse débil y mezquina nuestra respuesta.
A sus Pastores.
Como dijo Pablo a su discípulo Timoneo: Reaviva el carisma de Dios que hay
en ti, para anunciar la promesa de vida que está en Cristo Jesús. Enseña,
arguye, corrige, educa en la justicia según el plan de Dios fundado en la
fe: Con un corazón limpio, una conciencia recta, una fe sincera y una
caridad ardiente que procede de ellas y se extiende a todos.
Ocúpate de estas cosas, vive entregado a ellas, pues si nos fatigamos y
luchamos, es porque tenemos la esperanza puesta en Dios vivo que es el
Salvador de todos los hombres, principalmente de los creyentes.
Soporta las fatigas como un buen soldado de Cristo Jesús por los elegidos y
corrige con mansedumbre a los adversarios, por si Dios les otorga la
conversión y también alcancen la salvación que esta en Cristo Jesús con la
gloria eterna. Y nadie que se dedica a la milicia se enreda en los negocios
de la vida, si quiere complacer al que le ha enlistado.
El papa Francisco.
La verdadera reforma del Papa argentino consiste en llevar la fe sencilla
del Pueblo de Dios a las grandes estructura pastorales de la Iglesia.
Hace cuatro años,(13.3.13) los Cardenales en Conclave en la Capilla Sixtina del Vaticano
eligieron al Cardenal Jorge Mario Bergoglio, SJ, Arzobispo de Buenos Aires, Argentina,
como Sucesor de Pedro. Fue una elección bajo el signo de la misericordia divina,
de acuerdo con la clave programática de lectura, que el mismo Papa dio a su
entonces escudo episcopal.
Su lema episcopal, haciendo hincapié en la misericordia de Dios en el acto,
sería su lema papal:
"Miserando atque eligendo" literalmente "Tener misericordia al elegirlo".
Esta cita proviene de las Homilías de Beda el Venerable.
Comentando el relato evangélico de la vocación de San Mateo, escribió:
Cuando Jesús vio a un publicano
y, al mirarle teniendo misericordia de él y escogiéndolo, le dijo:
"ven y sígueme ".
Comprometidos con los demás.
Dios ama la justicia y el derecho y levanta al pobre y al desvalido. El
cuida con cariño a cada uno de los hombres . Jesús es la mejor muestra de
ello y lo siguen siendo sus enviados siempre disponibles para con todos los
que lejos del Padre se sienten oprimidos y explotados , quizá porque ese era
el único medio de hacerlos volver al Padre.
Y nosotros los que no decimos cristianos consagrados a Dios desde
el día del Bautismo,, y mas los religiosos, pero mas
conscientes de nuestra vocación al amor, anhelamos amar a Dios,
a Jesús, a María, pero no queremos saber nada de sus hijos,
sobre todo de los mas alejados, de los descarriados y molestos,
que son los que de verdad necesitan nuestro amor,
y nos dan la oportunidad de demostrar la verdad de
nuestro compromiso con Dios y con La Iglesia.
Tendrán que venir las renuncias, los sacrificios, las
pruebas. ¿ De otra manera que mérito tendríamos ?.
Danos tu amor y tu gracia y eso nos basta.
San Mateo 20,17-28.
Cuando Jesús se dispuso a subir a Jerusalén, llevó consigo sólo a los Doce, y en el camino les dijo:
"Ahora subimos a Jerusalén, donde el Hijo del hombre va a ser entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas. Ellos lo condenarán a muerte y lo entregarán a los paganos para que sea maltratado, azotado y crucificado, pero al tercer día resucitará".
Entonces la madre de los hijos de Zebedeo se acercó a Jesús, junto con sus hijos, y se postró ante él para pedirle algo.
"¿Qué quieres?", le preguntó Jesús. Ella le dijo:"Manda que mis dos hijos se sienten en tu Reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda".
"No saben lo que piden", respondió Jesús. "¿Pueden beber el cáliz que yo beberé?". "Podemos", le respondieron.
"Está bien, les dijo Jesús, ustedes beberán mi cáliz. En cuanto a sentarse a mi derecha o a mi izquierda, no me toca a mí concederlo, sino que esos puestos son para quienes se los ha destinado mi Padre".
Al oír esto, los otros diez se indignaron contra los dos hermanos.
Pero Jesús los llamó y les dijo:"Ustedes saben que los jefes de las naciones dominan sobre ellas y los poderosos les hacen sentir su autoridad.
Entre ustedes no debe suceder así. Al contrario, el que quiera ser grande, que se haga servidor de ustedes;
y el que quiera ser el primero que se haga su esclavo:
como el Hijo del hombre, que no vino para ser servido, sino para
servir y dar su vida en rescate por una multitud".
Por tercera vez Jesús advierte a sus discípulos que sera condenado a muerte
por sacerdotes y los escribas, que sera entregado a los paganos para que se
burlen de El y le den muerte, y al tercer día resucitara pero ellos
no le hacen caso, van discutiendo quien sera el mayor, finalmente
la madre de Santiago y Juan se adelanta y pide los primeros puestos
para sus dos hijos. Jesús aprovecha para enseñarnos, que la gloria cuesta,
y entre nosotros no es como entre los paganos:
"Que el que quiera ser el primero se haga servidor de todos".
Escuchen la palabra del Señor, jefes de Sodoma! ¡Presten atención a la instrucción de nuestro Dios, pueblo de Gomorra!
Defiendan a la viuda!
Vengan, y discutamos -dice el Señor-: Aunque sus pecados sean como la escarlata, se volverán blancos como la nieve; aunque sean rojos como la púrpura, serán como la lana. Isaías 1,10.16-19
Yo que negué tres veces al Señor, le confieso tres veces mi amor,
doy testimonio de él.
El Buen olor de Cristo.
Todos nosotros, como un espejo, reflejamos la gloria del Señor
y nos vamos transformando en esa imagen cada vez mas gloriosos.
Pero llevamos este tesoro en recipientes de barro para que aparezca
que una fuerza tan extraordinaria es de Dios y no de nosotros.
San francisco de Asís, refleja y comunica la alegría y la pobreza de Jesús.
San Juan Bosco, sus cualidades de maestro. San Ignacio de Loyola el
servicio incondicional a Dios en el cumplimiento de su voluntad.
La comunión con Dios y la vida nueva de ella derivada, envuelve la existencia
entera de las personas y de las comunidades que son el buen
olor de Cristo entre los que se salvan y entre los que se pierden.
Desde siempre te conocí En el seno de mi Padre , dice Jesús,
te vi a las plantas de mi madre en el Tepeyac,
te amé, tuve misericordia de ti y te di a ella como pequeño esclavo,
para que hiciera de ti un mensajero de mi amor.
Creí, por eso hable, dice San Pablo. Ame y por eso creí.
Fui amado y por eso amé, creí, y serví.
También nosotros, creemos y por eso hablamos,
sabiendo que el que resucito al Señor Jesús, también nos resucitara
a nosotros y no llevara hasta El.
El que quiera servirme que me siga.
Igual que Jesús se compara a si mismo al grano de trigo, que solo si muere
da fruto, el que quiera seguir a Jesús tendrá que ir por su mismo camino. El
que quiera servirme, que me siga, para que donde yo esté, también esté mi
servidor. El que me sirva será honrado por mi Padre.
Mirad que subimos a Jerusalén, y el Hijo del hombre será entregado en manos
de los judíos que el entregaran a los gentiles, y el azotarán, le
insultaran, le escupirán, le abofetearan y le harán subir a la cruz.
El justo por los injustos, el inocente por los culpables; por el único
delito de amarlos, de enseñarles, de hacerles el bien, de apartarlos de sus
culpas y de llevarlos a Dios.
El que se ama a si mismo, se pierde; el que se aborrece a si mismo por la
mortificación, se asegura para la vida eterna.
Una alianza nueva.
Se acerca el tiempo dice el Señor, en que haré con la casa de Israel y la
casa de Judá una alianza nueva.
Voy a poner mi ley en lo más profundo de su mente y voy a grabarla en sus
corazones. Yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo. Porque todos me van a
conocer desde el más pequeño hasta el mayor de todos cuando yo les perdone
sus culpas y olvide para siempre sus pecados. Porque me apiadaré de sus
iniquidades y de sus pecados, yo no me acordare más.
Todo esto es una figura del tiempo presente, por eso al entrar en este mundo
dice Jesús: Holocaustos y sacrificios por el pecado no te agradaron.
Entonces dije ¡ He aquí que vengo a hacer, oh Dios, tu voluntad. Y en virtud
de esta voluntad, somos santificados, merced a la oblación de una vez para
siempre del cuerpo de Jesucristo.
"Finalmente mi amor triunfara"
Así lo dijo en Fátima, la Santísima Virgen María refiriéndose a la
conversión de Rusia.
Esta es la historia personal de cada uno de nosotros. : "Me amo y se entrego
por mi".
Tanto amo Dios al mundo que nos dio a su propio Hijo para salvarnos.
Así es como Dios vence la tozudez de sus criaturas, la de Adán, la de David,
la de Pedro, la de Pablo y la de todos: sin merecimientos, por el contrario,
a pesar de nosotros mismos, por el amor gratuito de Dios.
Y ese es el fundamento indestructible de la virtud teologal de La Esperanza:
El amor incansable de Dios que necesita a nuestra salvación porque nos ama
Esta es también la única condición indispensable que pide y da Jesús a los
que hacen sus veces en la tarea de conducir en su nombre a sus hermanos.
¿Simón, hijo de Juan, me amas mas que estos?. Apacienta mis ovejas.
Finalmente "su amor y nuestro amor triunfaran".
Frutos de su venida.
Siendo una OBRA DIVINA, los resultados se identifican con los objetivos
ideales de Jesús:
“Que te conozcan a ti Padre y a tu enviado Jesucristo”
“Que tengan vida y la tengan en abundancia”
“Que sean uno como Tu y Yo somos uno”
“Que donde Yo este, estén también conmigo”
En una palabra, la comunicación de la Vida de Dios a los hombres por medio
de Cristo libremente aceptado y seguido por cada uno de los que creyeron en
su nombre.
El misterio de la viña de Dios
Hermanos, si reconocemos que la Iglesia es la viña del Señor, nos damos cuenta que no es una prerrogativa pequeña haber extendido sus límites a toda la tierra... A través de esta imagen veo a los primeros creyentes de los cuales se dice que «todos pensaban y sentían lo mismo» (Hch 4,32)... Porque la persecución que han sufrido tan brutalmente.... No es sorprendente: es el edificio de Dios, el campo de Dios . Es él quien la fecunda, la propaga, la corta y la poda para que dé más fruto.
No va él a despreocuparse de una viña que su mano derecha plantó ; no va a abandonar una viña en que la cepa es Jesus
Como una vez aconsejo Gamaliel a los dirigentes del pueblo Judío: "déjenlos seguir predicando", porque si esto idea, o esta obra es de los hombres, se destruirá, Pero, si es de Dios, no podréis destruirlos. Hechos 5, 34ff
Ahora quiero aplicarlo a la devoción al Sagrado Corazón de Jesús:
En una época apareció el *Apostolado de la Oración*, del amor, diré, pero este en general sirvió como anzuelo para las almas, atrayéndola a la dulzuras sensibles... mi Corazón amoroso... conmoviendo... fascinado.
Empezó mostrando su Corazón ardiendo en llamas, coronado de espinas, con una cruz pequeña clavada en su centro y la herida del costado manando sangre y agua.
Sagrado Corazón de Jesús, !en Ti confío!
El imperio y soberanía de Cristo fue reconocido con la piadosa práctica de dedicar y consagrar casi innumerables familias al Sacratísimo Corazón de Jesús. Y no solamente se consagraron las familias, sino también ciudades y naciones. Más aún: por iniciativa y deseo de León XIII fue consagrado al Divino Corazón todo el género humano durante el Año Santo de 1900.
Después se presento en la Cruz del Apostolado, completando la obra, donde aparece notablemente la lanza traspasando su Corazón, ENSEÑANDO a sufrir amando, a amar sufriendo. Vivir nuestro sacerdocio bautismal ofreciendo nuestros sufrimientos junto con los de Cristo. Unidos al Sacerdote Eterno, "ofrecer sacrificios espirituales agradables a Dios por mediacion de Nuestro Señor Jesucristo".
Cada alma, y de manera muy especial cada sacerdote, debe llevar en si el reflejo intimo de la Cruz, y cada alma debe corresponder al sacrificio de Jesús con su propio sacrificio, Tomar su cruz de cada día, aceptar cualquier inmolación que Dios quiera mandarle, para así corresponder al sacrificio de Cristo y continuar su misión de salvar a las almas por la Cruz.
No hay amor solido sin cruz, sin dolor, y solo En el fondo, diere, en el corazón de la cruz se gusta la inefable dulzura de Mi Corazón.
“En la cruz, la Fuente de Mi Misericordia
fue abierta de par en par por la lanza
para todas las almas;
no he excluido a ninguna” (Diario, 1182).
No se debe pasar en silencio que, para confirmar solemnemente esta soberanía de Cristo sobre la sociedad humana, sirvieron de maravillosa manera los frecuentísimos Congresos eucarísticos que suelen celebrarse en nuestros tiempos, y cuyo fin es convocar a los fieles de cada una de las diócesis, regiones, naciones y aun del mundo todo, para venerar y adorar a Cristo Rey, escondido bajo los velos eucarísticos.
En Cristo todo lo humano se une con lo divino: "El amor humano llega a su perfección cuando se une a la divinidad". El creador se une con su criatura, para que la criatura pueda unirse con su creador, llevando a su pleno desarrollo el germen de UNIDAD que llevan todas las almas creadas a Imagen y Semejanza de Dios. La salvación es para todos. !Aleluya!. Somos un regalo del Padre a Cristo, para que nos salve.
Finalmente en nuestros días en la devoción al Señor de la Misericordia,
donde la "sangre y agua" brotan como un torrente de misericordia para todos los hombres.
!Jesús en Ti confío!.
Oh sangre y agua que brotaste del Corazón de Jesús como una fuente de Misericordia para nosotros. !En vos confío!: La sangre preciosa de Jesús y El Espíritu Santo que Cristo derramaría sobre el mundo.
Durante su Vida Publica Jesús saco de su miseria física y espiritual a tantos... pero: “En la cruz, la Fuente de Mi Misericordia fue abierta de par en par por la lanza para todas las almas; no he excluido a ninguna” .
La infinita misericordia del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo para con el hombre caído.
Un estado inmutable de piedad es la misericordia. Su voluntad de sacarlos de su miseria, lavarlos con su sangre, darles vida, completar lo que les falta. Comunicarles sus propias perfecciones. Consumarlos en la unidad de la Trindad santisma.
Ya Isaías lo había profetizado hablando del Templo, de cuyo costado brotaría un torrente de agua que purificaría las naciones, Es la obra maestra del Espíritu Santo. Y el mismo Cristo selo había aplicado a su propio cuerpo cuando dijo:. "destruid este templo", y Yo lo reedificare en tres días.
(...) De lo dicho anteriormente, resulta que el culto de la Divina Misericordia es la lógica consecuencia de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús, con el cual había estado vinculado, pero ahora aparece como un culto aparte y no se identifica con él, pues tiene otro objeto material y formal, tiene otro fin diferente: se refiere a las tres Personas Divinas de la Santísima Trinidad y no sólo a la Segunda como aquel, y se corresponde más con el estado psíquico del hombre de hoy, al que le hace tanta falta la confianza en Dios. Jesús, enTiconfío, y por Ti confío en el Padre y en el Espíritu Santo.
(...) La devoción a la Divina Misericordia – a la misericordia con la que nos obsequia Dios en el Sacramento de la Penitencia – es uno de aquellos cultos que son bien recibidos por todas las almas.
Eso es así, porque tiende a adorar al Misericordioso Salvador no en algún estado específico o misterio Suyo, sino en Su misericordia universal, en la que todos los misterios encuentran la explicación más profunda. Aunque esa devoción es claramente un culto aparte, contiene en sí algo universal, pues nuestro homenaje se dirige a Jesús, la adorada Persona del Dios hecho Hombre. Lo expresa la jaculatoria: Jesús, enTiconfío, que inspira en el hombre la conciencia de su miseria y del pecado, y la virtud de la confianza, que es la base de nuestra justificación.
... el Señor me dio mucha luz para que conociera sus atributos.
El primer atributo que el Señor me dio a conocer fue su Santidad. Esta Santidad es tan grande que delante de Él tiemblan todas las Potencias y todas las Fuerzas. (...) La Santidad de Dios es derramada sobre la Iglesia de Dios y sobre cada alma que vive en ella pero no de grado igual. Hay almas completamente divinizadas, pero hay también almas apenas vivas.
El segundo atributo que el Señor me dio a conocer, fue su Justicia. Su Justicia es tan grande y penetrante que llega hasta el fondo de la esencia de las cosas y delante de Él todo se presenta en desnuda verdad.
(...) El tercer atributo fue el Amor y la Misericordia. Y entendí que el mayor atributo es el Amor y la Misericordia. El une la criatura al Creador. El amor más grande y el abismo de la misericordia los reconozco en la Encarnación del Verbo, en Su redención, y de esto entendí que éste es el más grande atributo de Dios” (Diario, 180).
Es imposible examinar a fondo todas las perfecciones relacionadas con el concepto de la esencia de Dios: son numerosas y difíciles de conocer. (...) De todas esas perfecciones Jesús distingue una, de la que procede todo lo que nos pasa en la vida y por la que Cristo quiere ser adorado por toda la eternidad. Es la misericordia de Dios. Su voluntad de realizar el bien a todos aquellos que experimentan algunas deficiencias y no son capaces de completarlas.
No toda carencia de algo significa necesariamente miseria, pues Dios ha destinado a cada una de las criaturas solo aquello que Él había previsto, según se lo había propuesto. Por ejemplo, no es una desgracia de la oveja no poseer razón, ni para el hombre el hecho de no poseer alas. Sin embargo, la falta de razón en el hombre, o la falta de alas en las aves, sería una deficiencia y un estado de miseria.
La relación que Dios tiene con las criaturas se pone de manifiesto cuando les quita las deficiencias, así como cuando les otorga, en menor o mayor grado, sus perfecciones.
El hecho de otorgar a las criaturas las perfecciones, con el fin de sacarlas de la miseria en la que se encuentran y liberarlas de las deficiencias que sufren, es obra de la misericordia.
Pero ya en el Evagelio de Juan estaba señalada con el testimonio personal de Juan: "Un soldado trapaso su costado y broto Sangre y Agua" Juan 19, 31-37.La sangre atestigua la realidad del sacrificio ofrecido por el Cordero de Dios para la salvacion del mundo, y el agua, simbolo del Espiritu, atestigua su fecundidad espiritual.
El amor de Dios es la misericordia que tiene compasión de la miseria humana y que nos atrae hacía Él. Dicho de otro modo, la Divina Misericordia es el motivo principal de la acción de Dios hacia el exterior; es decir, se encuentra en el centro mismo de toda la obra del Creador.
En el culto al Sagrado Corazón adoramos sólo una faceta de la Divina Misericordia, aunque está relacionada con esta nueva devoción.
En el culto a la Divina Misericordia, el objeto material más cercano es la sangre y el agua del costado del Salvador abierto en la cruz. Son el símbolo de la Iglesia. (...) La sangre y el agua brotan sin cesar en la Iglesia en forma de gracias que purifican el alma (en el Sacramento del Bautismo y en el Sacramento de la Penitencia) y que son vivificadoras (en el Sacramento del Altar), cuyo autor es el Espíritu Santo, que el Salvador había enviado a los Apóstoles. (...) El objeto formal de este culto, es decir su motivo, es la infinita misericordia del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo para con el hombre caído. Es el amor de Dios al género humano en un sentido más amplio, pues no es amor motivado por la predilección por la perfección, sino amor compasivo que se inclina sobre la miseria del hombre.
"La vida es un camino hacia la plenitud de Jesucristo, cuando vendrá por segunda vez”.
Creados a Imagen y Semejanza del Dios Trino y Uno, que ES, que se Conoce y se Ama, el discípulo de Cristo, dotado de la Gracia que lo hace participar de la misma Naturaleza Divina; La Caridad que le hace Imagen viva del Espíritu Santo; y los Dones del Espíritu Santo, que lo asimilan a Cristo hasta su consumada transformación en El. La Vida Verdadera es un caminar hacia La Plenitud de Cristo en su Segunda Venida.
Que falta?.
Solo que Jesús purifique la creación y así la devuelva al Padre.
Cuando sucederá esto?
Cuando Dios quiera.
EL REINO DE DIOS ESTA CERCA
YA VIENE
YA LLEGA SU PLENITUD POR MARÍA Y POR EL ESPÍRITU SANTO.
Deseo que el mundo entero
conozca Mi misericordia. (diario 687)
Hoy te envío a ti a toda la humanidad con Mi misericordia.
No quiero castigar a la humanidad doliente, sin que deseo sanarla.
abrazarla en Mi Corazón misericordioso(...)
Antes del día de la justicia envío el de la misericordia (diario 1520).
EL REINO DE DIOS ESTA CERCA
YA VIENE
YA LLEGA SU PLENITUD
ES UN ESTILO DE VIDA
UNA FORMA DE VIVIR
DONDE DIOS Y EL PRÓJIMO
OCUPAN SU LUGAR EN CADA CORAZÓN
La Vida Cristiana es una ordenación total y perfecta de nuestro ser y nuestra vida.
Por el Amor nos ordenamos a Cristo y a Dios. Pero en torno nuestro hay otras creaturas, nuestros semejantes, nuestros hermanos y con ellos debemos vivir y tener esas relaciones que se fundan en la Justicia y en la Caridad: Esa voluntad de hacer el bien a todos y esa benevolencia que nos lleva a DARLES a los demás todo lo que poseemos y todo o que somos.
Pero hay otras cosas, las cosas inferiores al hombre, todo lo que nos rodea. Las creaturas inferiores: esto es las riquezas, los placeres, los honores, las criaturas que nos rodean. Después de ordenar el alma, después de ordenar nuestras relacione con el prójimo, es preciso ordenar debidamente nuestras relaciones con las criaturas inferiores.
Todas esas creaturas son nuestras para que hagamos de ellas las cuerdas de una Lira que Cante la Gloria de Dios. Pero el pecado introdujo el desorden, desequilibro la naturaleza humana y trastorno la tierra toda.
El orden establecido por Dios es que las criaturas estén a nuestro servicio; pero el pecado ha realizado la monstruosa aberración de que el hombre este muchas veces al servicio de las criaturas.
El desorden introducido por el pecado hace que el hombre frecuentísimamente es esclavo de las Criaturas: El soberbio es esclavo de los honores, el goloso de los manjares, el avaro del dinero, y el sensual no utiliza los placeres en la medida y el orden establecido por Dios, como una ayuda para que el hombre pueda vivir, para que tenga una compensación en los sacrificios que impone el deber, sino que el sensual es el esclavo, el servidor de los placeres.
Ese desorden introducido por el pecado, Jesucristo Redentor lo vino a deshacer, y nos dejo en su Iglesia Santa los recursos necesarios, los recursos divinos para que restableciéramos en el mundo el orden, el equilibrio, la armonía, para que dejáramos de ser esclavos de las criaturas, de nuestras propias pasiones y llegáramos a ser dueños de nosotros mismos.
Esta obra la realiza en nosotros el Espíritu Santo. El Espíritu Santo penetra hasta lo profundo de nuestras almas, hasta lo mas hondo de nuestro ser, dominado nuestras concupiscencias y sujetando nuestras facultades inferiores a la Razón y a la Fe.
VENDRÁ EL ESPÍRITU SANTO
COMO EN UN NUEVO PENTECOSTES
IMPULSARA A LOS SACERDOTES
A HACER Y VIVIR SU CONSAGRACIÓN PERSONAL
SE HARÁ LA CONSAGRACIÓN DEL MUNDO
AL ESPÍRITU SANTO
Y LLEGARA SU REINADO UNIVERSAL
No siempre la Iglesia ha de estar postergada. Tendrá siempre enemigos y guerras y persecuciones hasta el fin de los siglos; pero tendrá treguas también, tendrá honrosos triunfos. Yo lo aseguro. Pero he vinculado estos triunfos en una sola cosa: la consumación transformante de sus sacerdotes en Mi.
Con esto vendrá el reinado del Espíritu Santo en las almas de mis sacerdotes, que es mi mismo Espíritu, y en las almas después y en las naciones y traerá la paz, por medio de la unidad en el amor, en la caridad.
ucristo, en la que los pámpanos (retoños) son los apóstoles, y el Padre es el viñador (Jn 15,1-5).
Plantada en la fe, hunde sus raíces en la caridad; trabajada por la obediencia, fertilizada por las lágrimas de arrepentimiento, regada con la palabra de los predicadores, rebosa un vino que inspira el gozo y no la mala conducta, vino de muy dulce sabor, que en verdad rejuvenece el corazón del hombre (Sl 103,15)... ¡Hija de Sión, consuélate contemplando este gran misterio, no llores más! ¡Abre tu corazón para acoger a todas las naciones de la tierra!
Aplicación practica.
Que bella cosa es tolerar penas, por consideración a Dios,
cuando se sufre injustamente.
¿Pues que gloria hay en soportar los golpes cuando habéis faltado?. Pero si
obrando bien soportáis el sufrimiento, "Esto es cosa bella ante Dios", pues
para esto habéis sido llamados, ya que también Cristo sufrió por vosotros,
dejándonos su ejemplo para que sigamos sus huellas.
Los caminos de Dios no son nuestros caminos.
Todos conocemos la historia de José,el hijo pequeño de Jacob,
lo que tuvo que pasar y como todo se revirtió en gloria para el
y salvacion para su pueblo.
Jose es figura de Cristo obediente que aun siendo Hijo,
aprendió a obedecer, padeciendo y llegado a su perfección
se convirtió en causa de salvacion para todos.
¿Y como llego a su perfección?. Por su Amor manifestado en la obediencia a Dios.
Siendo Hijo aprendió a obedecer padeciendo.
Y nosotros queremos saber todo. Que Dios nos tenga al tanto de todo.
Jesús anuncio tres veces a sus discípulos lo que sufriría en Jerusalen,
pero no entendieron que el que quiera seguir a Jesús tendrá que ir por su mismo camino.
A nosotros solo nos dice que tomemos nuestra cruz "de cada día". Una cada día,
una nueva, porque la de hoy prepara una mejor para mañana, si somos fieles.
Pero un día sabremos (allá en el cielo) cuanto contribuyo
a nuestro bien cada uno de los acontecimientos de nuestra vida,
aun los que quisiéramos que no hubieran pasado nunca.
Pues "TODO coopera para bien de los que aman a Dios ".
Vivir como hijos de Dios.
Nosotros sabemos que hemos pasado de la muerte a la vida,
porque amamos a los hermanos.
Queridos, amémonos unos a otros ya que el amor es de Dios y todo el que ama
ha nacido de Dios.
En esto consiste el amor : no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en
que el nos amo y envío a su Hijo como propiciaron por nuestros pecados.
Queridos si Dios nos amo de esta manera, también nosotros debemos amarnos
los unos a los otros.
Si alguno que posee bienes de la tierra , ve a su hermano padecer necesidad
y le cierra su Corazón. ¿Como puede permanecer en el amor de Dios?.
Este es su mandamiento: Que creamos en el nombre de su Hijo, Jesucristo, y
que nos amemos unos a otros tal como el nos ha amado.
Mirad que nadie devuelva a otro mal por mal.
Estad siempre alegres.
Orad constantemente, en todo dad gracias, pues esto
es lo que Dios, en Cristo Jesús, quiere de vosotros.
Cristo Mediador.
Cristo Redentor del mundo es el Único mediador entre Dios y los hombres. En efecto, si por el delito de uno solo, Adán, reino la muerte en todos. !Con cuanta mayor razón reinaran en la vida los que reciben en abundancia la gracia y el don de la justicia, por uno solo, por Jesucristo! Pues el salario del pecado es la muerte; pero el don gratuito de Dios, la vida eterna en Cristo Jesús Senor Nuestro. Habiendo, pues, recibido de la fe nuestra justificación, estamos en paz con Dios y no nos resta mas que permanecer en el amor de Cristo guardando su mandato para alcanzar definitivamente a Dios, pues es aquí donde cada uno de nosotros tiene que poner su parte para responder al don de Dios.
La Vida Nueva.
La fe en Cristo Jesús es una propuesta a la libertad del hombre. La salvacion en Cristo es atestiguada y anunciada por la Iglesia como un don de Dios y al hombre sele pide que la acoja y la desarrolle, si quiere realizar su vocación integral que le hace participe de la misma vida de Dios. El nuevo testamento es un himno a la vida nueva traída por Cristo y vivida por sus discípulos... Dios ofrece al hombre esta vida nueva que nos hace participar de la misma vida de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo. En efecto el que ama desea darse a si mismo. El hombre es libre. El hombre puede decir no a Dios, rechazar a Cristo y todo lo que el ha traído a la historia del hombre. El hombre puede decir no a Cristo y quedar fuera o en contra de su doctrina, pero eso no quita a los otros el derecho a conocer la riqueza del misterio de Cristo, encontrar a Dios y a ordenar su vida conforme a las exigencias de la verdad. Y a la Iglesia el de anunciarla: Cristo murió por todos y la vocación suprema del hombre en realidad es solo una, es decir, divina.
Comunidad de Salvación.
La Iglesia es una comunidad de salvacion donde un pecador salva a otro. En ella una persona puede colaborar a la salvacion de otros, aunque aveces no pueda salvarse a si misma: Tu no puedes bautizarte a ti mismo. El papa no puede perdonarse sus pecados, pero un sacerdote humilde y pecador si lo puede perdonar. Un hombre ciego por sus propias culpas no es capaz ni de conocer su error, pero Dios puede enviarle a otro que se lo señale. El que vive en pecado mortal no puede merecer su salvacion, pero otros si pueden alcanzarle las gracias necesarias para convertirse.
La Iglesia es una comunidad de salvacion no solo para si misma, sino para todo el mundo. Constituida signo eficaz de Cristo y Sacramento Universal de Salvación para todo el mundo, la Iglesia de Cristo, la parroquia, la familia, una iglesia particular son signo e instrumento de salvacion en primer lugar para sus propios miembros y en seguida para los demás: Una familia para otras familias, una Iglesia bien formada para otras Iglesias que apenas empiezan a recibir a Cristo. La Iglesia Universal para todos los hombres que se han de salvar aun los que no pertenecen a ella.
Lugar de María.
A María a la que el Senor había escogido desde toda la eternidad para ser su madre, Jesús nuestro salvador nos la ha dado por madre desde lo alto de la cruz. De ella recibió Jesús, ese cuerpo y esa sangre que han sido el precio de nuestra redención. El ha impreso en ella su mas perfecta semejanza.
Ella recibió de Dios todos los privilegios que una simple criatura puede recibir y así como ella sobrepasa a todas las demás criaturas en dignidad, así las sobrepasa en humildad, en sabiduría, en gracia y toda clase de excelencias y perfecciones. El Espíritu Santo la hizo depositaria y dispensadora de todos los tesoros celestiales y después de su Hijo, ella es el gran instrumento de la misericordia divina.
Después de Dios y en relación con el, como un regalo del cielo y porque Dios así lo ha querido para nuestro bien, después de Dios, el primer lugar en nuestros corazones corresponde a María.
Señor San José.
Señor San José ocupa un lugar muy importante en nuestras vidas, como lo
ocupo en la vida de la Virgen María su esposa y en la de Jesús a quien el
Padre que esta en el cielo puso bajo su protección, formación y cuidado.
De muchas maneras se llama a Señor San José: Padre nutricio, padre
adoptivo, padre legal, y aunque todas expresan algo de la realidad de la
misión de José, se quedan muy lejos de expresar toda la riqueza espiritual
de Señor San José y de su lugar en el Reino.
(Los más grandes tesoros de Dios, permanecen generalmente escondidos) .
José es el esposo de María, como verdadero esposo el entra en comunión
con María y todos sus bienes, materiales y espirituales, y todas sus gracias
hace las veces del Padre cuidando de Jesús y el es el primer responsable
de formar y educar el alma de Jesús.
María es suya, como verdadero esposo según Dios, y el fruto de María es
suyo, como el árbol que nace en un huerto que es mío.
El Padre Celestial, a quien representa en la tierra ante Jesús y María le doto
de todas las gracias singulares que eran necesarias como autoridad y primer
responsable para con su Hijo Jesús y su Santísima Madre.
Por eso después de María, el primer lugar en nuestro corazón cristiano debe
ocuparlo Señor San José, por la excelencia de su santidad y también por su
poder de intercesión en nuestro favor, pues su misión paternal sobre Jesús y
María, se extiende ahora a su Iglesia y en ella a los hermanos de Jesús.
Como aconseja Santa Teresa de Jesús: Probad y lo veréis.
Los pecadores.
¿Qué dios es como tú, que perdonas la falta
y pasas por alto la rebeldía del resto de tu herencia?
El no mantiene su ira para siempre, porque ama la fidelidad.
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